• Define el nivel de formalidad. Una boda, un grado, una gala o un evento empresarial pueden requerir estilos diferentes.
• Ten en cuenta el lugar y la hora. Los tonos claros funcionan muy bien durante el día; los colores oscuros y los smokings suelen ser ideales para eventos nocturnos y más formales.
• Prioriza el ajuste. Los hombros, el largo de las mangas y la caída del pantalón son fundamentales para que el traje se vea elegante y te permita sentirte cómodo.
• Elige un color que armonice contigo y con la ocasión. Además de los tonos clásicos, puedes explorar azules, grises, tierras y otras alternativas con personalidad.
• Cuida los complementos. La camisa, el calzado, la corbata o el corbatín y los demás accesorios deben construir un conjunto equilibrado.
• Busca con anticipación. Así tendrás mayor disponibilidad y tiempo para realizar las pruebas y ajustes necesarios.
• Confía en la asesoría. Conocer el tipo de evento, tus gustos y tu presupuesto nos permite presentarte opciones pensadas para ti.